Lennon y el petróleo

Aún recuerdo el día 9 de diciembre de 1980 como si fuera ayer. Esa mañana de martes,  tras un impulso irrefrenable, flamante tarjeta de crédito, nueva, en la mano, me dirigí a un concesionario de Vespa,  para comprar la icónica P200E.

Esta iniciativa consumista no era debida al precio de la gasolina. ¡Nos daba igual!

Con un precio de 54 pesetas el litro, acostumbrábamos a pedir “póngame 500 pesetas de súper”, mientras que mirábamos al coche con cierto desprecio, pensando “sáciate, monstruo”.

Tras salir del concesionario y repostar (¡siempre me he preguntado porque entregaban las motos con tan poco combustible!) en la gasolinera de la calle Rio Rosas, en Madrid, la radio que entretenía  al encargado del surtidor, daba como noticias relevante, mientras de fondo se escuchaban los acordes de “Working Class Hero”, el asesinato de Jonh Lennon, a manos de Mark David Chapman, en la entrada del edificio Dakota.

lennon

Se ha escrito muchas leyendas sobre The Dakota Building,  situado en la esquina de la 72 y Central Park West.

Desde Aleister Crowley y sus supuestos rituales de magia negra, hasta el rodaje, en su patio interior, en 1967, de la película de Roman Polanski “El bebé de Rosemary”, aclamada por los amantes de cine de terror y famosa por los desequilibrios nerviosos de su actriz principal  Mía Farrow, en el rodaje.

Hasta el origen de su nombre, ya que se le atribuye la leyenda que,  en la época en que se construyó, el Upper West Side de Manhattan estaba tan lejano e inhóspito como el Territorio Dakota.

Bueno, lejano e inhóspito en los inicios del siglo XX, ya que ahora y gracias a las nuevas técnicas de extracción del petróleo denominada fracking, se ha convertido en la “joya de la corona” de todos los estados de USA.

Prueba de ello es que hace unos años, Dakota era el estado 38º en PIB per cápita de EE.UU. y en 2014 ha pasado al primer puesto.

No voy a aburrir a mis sufridos lectores con cifras y con estudios sobre el impacto medioambiental de esta nueva técnica consistente en inyectar agua a presión, arena y sustancias químicas a gran profundidad, para romper los estratos de roca y liberar, de esta forma el gas y petróleo alternativo, denominado shale oil, del subsuelo.

Este tipo de extracción, que supone el 50% de la producción total de EE.UU, ha situado a esta nación como uno de los primeros productores de petróleo con  9,2 millones de barriles diarios.

Esto ha provocado una importante caída,  no vaticinada por los analistas, en el precio del crudo y por consiguiente, un nuevo mapa en las empresas extractoras de petróleo. Muchos de los pozos de extracción tradicionales, debido a la caída de su rentabilidad, han cerrado o bajado su producción.

Si a esto le añadimos que, salvo Arabia Saudí, a los países pertenecientes a la OPEP (sus cimientos se tambalean cual Torre de Babel, aviso), como a los mercados, les ha “pillado con el tranco cambiado”, la revolución está servida.

No me resisto a mencionar la nueva situación geopolítica surgida tras la negativa de americanos y saudíes de disminuir la producción que pedían entre suplicas y sollozos el resto de los exportadores de petróleo.

Los saudíes, debido a sus fuertes reservas, han sido el único país que ha aguantado el órdago de los americanos, pero el tiempo avanza en su contra. Cada día que pasa,  la tecnología, hace que los precios del Shale Oil sean menores y, por consiguiente, su posición de líder en la producción de petróleo se tambalea.

Además de la difícil situación económica en la que han quedado países como Rusia, Irán y Venezuela (y, créanme, no ha sido azar).

¿Pero que se espera de los precios del petróleo en un futuro próximo?

Si analizamos el gráfico semanal, podemos observar la magnitud de la caída:

  • Desde finales de junio del año pasado, el precio del barril (159 litros) de petróleo (Brent), ha caído más de un 58%.
  • La recuperación en las últimas cinco semanas, la podemos catalogar como una corrección de esta tendencia bajista.
  • Tanto los Indicadores de Tendencia como los de fuerza relativa, reafirman esta corrección.
  • La proyección de la misma, tanto por la ruptura del canal bajista (canal dibujado en rojo) como por el 38,2% de Fibonacci, nos lleva a pensar que en unos meses, el precio podría recuperar niveles de 74,75 $/barril.
  • El gap alcista (circulo azul), como la figura de Engulfing Bull de esta semana reafirman esta posible corrección alcista.

En resumen, a corto-medio plazo, no esperamos correcciones más significativas que las mencionadas (70-80$/barril) para seguir cebando el motor de la producción.

Sabiendo que la relación del precio del Brent y la gasolina es insensible en las caídas (los márgenes de las distribuidoras han aumentado en los meses de caída) y sensible en las subidas, les recomiendo que hagan como yo, o “ponme 50 euros y sáciate monstruo”, o compren una Vespa.

“Y recordar, no es nada personal, son solo negocios”

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Un pensamiento en “Lennon y el petróleo

  1. ascensión dice:

    Unir a John Lennon con el petróleo todo un arte!!!

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